Cuando Newton entró en la Casa de la Moneda de Inglaterra en 1696 con 53 años, las estafas y falsificaciones con el dinero eran incontables. Desde creación de moldes falsos, utilización de aleaciones de dudosa calidad (de aquí es donde viene el conocido gesto de morder la moneda, ya que antes las falsas se doblaban) hasta el popular proceso de recortar las monedas. Ya que las monedas eran normalmente de plata, con un gran valor aparte del que representaba además de no poseer un grabado avanzado que permitiese identificar cuál era recortada, era costumbre ir abrasándolas con químicos o limarlos. De hecho, las monedas acaban siendo tan pequeñas tras numerosos dueños que las iban mermando, que al final se terminaba determinando su valor por su peso y no por el número que venía expresado. También podían ser rotas con un pequeño golpe ya que su estructura y microestructura era frágil.
Sin embargo Newton, que aparte de sus grandes contribuciones abstractas y filosóficas también le gustaba resolver pequeños problemas, ideó una fácil solución que resolvería los dos problemas, tanto su fragilidad como el recorte. Junto al nuevo proceso de mecanizado entre rodillos, que hacía ser mucho más eficiente, añadió avanzados grabados, aumentó el final del borde con un poco de altura y colocó inscripciones en los bordes, haciendo a las monedas resistentes y difícilmente replicables. Para instaurar el orden promulgó una ley de cambio de monedas antiguas por nuevas en función a su peso y también leyes anti-falsificación que hizo cumplir con sangre, incluso fue famoso el caso de William Chaloner, un gran y rico falsificador al que Newton hizo arrestar, colgar del cuello y antes de morir, arrancar sus entrañas y quemarlas delante del sujeto, todavía vivo. Menudo carácter.
Procíclico
sábado, 13 de marzo de 2010
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Apertura y razón de ser
Revisando el TOP100 de Blogs más visitados de Technorati uno se da cuenta de que la mayoría de ellos están dedicados a una temática concreta, generalmente : gadgets, tecnologías de la información, webs sociales, deportes, política, derecho, Google... Pocos son los que con una temática amplia logran atraer a un número suficiente de lectores. Sin embargo, esto no sólo es aplicable a blogosfera sino que revisando las necesidades del mercado laboral cada vez más se buscan profesionales altamente especializados en su campo: llegando a ser especialistas y altamente cualificados en un determinado sector y con unas determinadas funciones pero a la vez ignorantes del resto del mundo, ajenos a él.
Frente a figuras como Leonardo Da Vinci, Montaigne, Newton y otros humanistas incluso no tan lejanos a nuestro tiempo como Tesla, la figura del hombre versado en múltiples disciplinas ha ido decayendo en favor al tecnócrata antes mencionado. Puede que tuviese algo que ver las implicaciones filosóficas - lo mismo que tuvo y tiene el Principio de incertidumbre de Heisenberg en la aparición del escepticismo general en el pensamiento moderno - del fracaso del sueño de Einstein de conseguir unificar todas las físicas (y por tanto también las filosofías) en un Todo. Pero lo que está claro es que en un mundo tan desarrollado, conseguir un logro requiere ya de un esfuerzo tal que requiere años de estudio en la materia.
Desde aquí, ni me siento representado por unos ni por otros, ya que humildemente reconozco que no sé absolutamente de nada, convirtiéndome automáticamente en generalista por ignorancia. Pero quiero aprovecharme y verme reflejado en esos genios que de todo quisieron saber extendiendo su curiosidad al infinito para escribir este blog sin una temática concreta pero así ser más libre frente a tendencias en temáticas.
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